¿Dónde encuentro los productos para mi tienda?

Ya has visto lo relativamente fácil que es abrir una tienda online pero, ¿sabes ya lo que vas a vender? ¿De dónde lo vas a sacar? ¿Cuánto te va a costar hacerlo?

La respuesta determinará tu modelo de negocio, los márgenes y toda tu estructura operativa. Hoy vamos a repasar distintas opciones de abastecimiento para ayudarte a tomar la decisión adecuada.

¿Confección, fabricación, distribución, dropshipping… o una combinación?

Estas cuatro estrategias principales tienen sus pros y sus contras, así que tendrás que valorar las ventajas y desventajas para tu negocio. En términos generales, la confección y la fabricación ofrecen el máximo control sobre la marca, la calidad y el precio. Ladistribución y el dropshipping implican menos riesgo… pero también menos control. No hay una única respuesta correcta: todo depende de tu visión de negocio.

Probablemente es más fácil empezar usando un solo método de abastecimiento, pero no hay nada escrito en piedra. De hecho, la diversificación te proporciona cierta protección frente a problemas de stock o imprevistos en el suministro. Recuerda el viejo dicho: «no pongas todos los huevos en la misma cesta». Es un buen consejo a la hora de diseñar la estrategia de abastecimiento.

1. Fabricar por tu cuenta (de manera artesanal)

Esta opción son perfectas para los vendedores que tienen una idea o un diseño exclusivo y que consideran que mantener el control creativo de la producción es esencial para construir una marca sólida. Suele ser, sobre todo, para productos de índole artesanal.

Pros:  Si tienes talento y recursos para confeccionar tus propios productos, es una de las formasmenos arriesgadas de empezar un negocio online. La inversión inicial es baja ya que no necesitas un inventario mínimo para abrir la tienda. En función de lo que vendas, incluso podrás hacer los pedidos a medida que lleguen… y mejorar tus métodos en función de la demanda.

Hacer tus propios productos te da la última palabra en cuanto a calidad, imagen de marca y precios. ¡Y no olvides la flexibilidad que supone controlar todo el proceso de producción! Lo mejor: puedes conseguir márgenes impresionantes ya que no hay intermediarios que reduzcan tus beneficios.

Contras: El lado malo es que tienes que asumir tus limitaciones de tiempo y energía y la posibilidad de que la demanda te supere. Eres humano, ¡en algún momento tendrás que dormir! Hacer tus propios productos supone menos gastos en material… pero no debes olvidar el tiempo que consume. Cuando tu negocio crezca, tendrás que estudiar detenidamente cómo ampliar la producción para no decepcionar a esos clientes a los que les encantan tus productos artesanales.

2. Fabricar tus productos (a través de una fábrica)

La fabricación es el método de abastecimiento más arriesgado ya que requiere una mayor inversión inicial, pero también es la opción que más beneficios puede dar.

Pros: ¿Tienes una idea original? ¿La has probado? ¿Tiene mercado? Entonces la fabricación puede ser la opción ideal. Con este modelo, tú diseñas tus productos y contratas a un fabricante que los haga. Eso supone hacer un pedido mínimo que disparará los costes iniciales (miles o incluso decenas de miles de euros), pero también te permite conseguir un margen muy alto… gracias al volumen. Poner en marcha un sistema de fabricación requiere su tiempo: tendrás que revisar muestras y prototipos antes de hacer el pedido al proveedor.

Contras: El mayor reto para fabricar es encontrar a un proveedor de confianza y mantener una buena relación con él. Tendrás que dedicarle mucho tiempo a esta tarea: los problemas de calidad, los retrasos o los fraudes pueden hundir tu negocio… sobre todo si has invertido mucho en el stock inicial. Puedes buscar un proveedor nacional o de otro país, lo que tendrá una gran repercusión en el precio: por ejemplo, los fabricantes estadounidenses o europeos suelen ser más caros que los asiáticos. Pero también tienen contrapartidas en términos de plazos de entrega, facilidad de comunicación y calidad. ¡Valóralo todo!

3. Distribución 

No todas las tiendas online venden sus propios productos… y no pasa nada. La distribución es una magnífica alternativa para los vendedores que quieren hacer una selección de productos de un sector concreto.

Pros: La distribución implica comprar directamente a un fabricante o mayorista(normalmente marcas ya asentadas) y vender más caro. Es menos arriesgado que fabricar porque se comercializan productos conocidos que ya tienen una reputación. La distribución minorista suele tener un margen del 50%. Si forjas una buena relación con los proveedores, podrás negociar mejores precios.

Contras: No olvides que vender productos de marcas conocidas puede perjudicarte si no tienes un plan de negocio bien definido. ¿Qué te diferenciará de la competencia? Tendrás uncontrol limitado sobre los precios porque las marcas suelen poner límites según sus propias políticas de venta.

4. Dropshipping

Y llegamos a la opción más cómoda para el comerciante: el dropshipping, que consiste, basicamente, en actuar como intermediario entre la fábrica/distribuidora que tiene un producto y el cliente final. La inversión económica es mínima y el riesgo, muy bajo.

Pros:  El dropshipping es una forma fantástica de abrir una tienda rápido y sin grandes inversiones financieras… pero conseguir un buen beneficio puede ser complicado. Con este método, los clientes hacen el pedido en tu tienda y tú transfieres la información a tu socio, que se encarga de prepararlo y enviarlo. La gran ventaja es que no tienes que almacenar ni gestionar el stock ni ocuparte de los envíos. Eso significa que puedes trabajar desde cualquier sitio con una inversión inicial mínima. Muchas tiendas usan el dropshipping para probar antes de añadir productos a su catálogo.

Contras: Lo malo es que el bajo riesgo del dropshipping anima a mucha gente a optar por este método, incluso a grandes firmas. Competir en precio es un error, así que tendrás que centrarte en aportar valor añadido. Puedes hacer una buena selección de productos o crear información detallada sobre tu oferta. Añade el mejor servicio al cliente. Es importante mantener buenas relaciones con varios proveedores para evitar problemas de stock o funcionamiento que decepcionen a tus clientes. Si pasa —y pasará—, aprovecha la oportunidad para ganarte la lealtad del cliente ofreciéndole otro producto igual o mejor gratis. Otro de los puntos que no debes olvidar es que normalmente no podrás ver el producto que estás vendiendo y, sobre todo, tienes que tener en cuenta los tiempos de envío. Ya no lo controlas tú, sino que dependes de la logística de la distribuidora/fábrica.

 

¿Te has gustado el post? ¿Te ha ayudado? ¿Sigues con dudas? ¿Ahora tienes más? No te preocupes, ¡aquí estamos para lo que sea!

Fuente: Prestashop™

 

 

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Sobre Héctor

Joven pero con gran formación en Ecommerce, Marketing online y Diseño Web. Community manager para la comunicación de Innovadeluxe y varias empresas clientes de agencia. Gran conocedor del sector del e-commerce, el marketing tanto online como offline y sobre todo de las redes sociales con varios años de experiencia en comunicación en estos sectores.

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