El ecommerce: ¡Qué estafa!

Desde hace un tiempo, fruto de nuestra experiencia profesional con clientes todas las clases, hemos ido determinando la necesidad de instruir a los principiantes en ecommerce, que se inician en esta aventura de las tiendas online, un poco “a ver qué pasa” y un poco “necesito que esto funcione”, y que andan un poco perdidos, escuchando muchos consejos y muchas advertencias, pero sin quedarles claro qué camino tomar. Finalmente, optan por la improvisación según las circunstancias, que en vez de la línea recta al éxito que esperan que sea, resulta ser un camino sin asfaltar lleno de curvas y baches. De hecho, la mayoría se queda en el camino, y eso es lo que les hace decir: ¿El ecommerce? ¡Menuda estafa!

Es imposible que os indiquen el camino correcto al éxito: No existe. Eso es algo que descubre el propio comerciante, poco a poco, a base de mucho trabajo, esfuerzo, control y gestión correcta de todos los parámetros que afectan a la ecuación. Necesitas controlar tu trabajo, tus productos, tus pedidos, tus envíos, tus llegadas, tu stock, tu público, tus clientes y tu comunicación. Es algo MUY complicado y que debes tener muy claro antes de iniciarte en todo esto.

Son muchos los casos de clientes que, desatendiendo nuestros consejos, deciden hacer lo que consideran, improvisando “estrategias” que ellos suponen que darán resultado, sin escuchar lo que internet le dice, o haciendo caso omiso a las advertencias de los expertos. Muchas veces, la arrogancia es el peor enemigo del empresario.

Sobrevalorar el mercado online. España es un país con un 2% de compradores online respecto al canal tradicional. Cifra que es baja en comparación con otros países del entorno europeo más cercano como Alemania, Francia o Reino Unido. En España el 50% de los internautas compra a través de internet, cifra que en Alemania por ejemplo es de un 80%. Con lo cual, el mercado online no es excesivamente grande. Vivimos es un país con una influencia social mucho más arraigada que en otros países, la gente está más tiempo en la calle por ejemplo. Aparte de que también hay mucho comprador aún con reticencias a dar sus datos online. Por lo que el comercio digital, aunque es una oportunidad muy grande, está en auge y es necesario introducirse, poco a poco, o de golpe, en él, no significa, necesariamente, la salvación de tu negocio. Son muchos los clientes que, antes la disyuntiva de qué hacer con un negocio que va mal, deciden apostar su última carta al ecommerce. Lo cuál es correcto, puede ser una solución, pero desde luego, no lo será, si lo único que haces es montar la tienda y esperar que lleguen los clientes solitos. No lo harán, tenlo claro desde ya, eso no va a pasar.
Clientes que se gastan sus pocos ahorros en una tienda online completa y con “las mejores ideas del mundo” que se pasan meses, o incluso, un año entero, sin vender absolutamente nada. Pero nada. Ni un solo pedido.

Equivocarse con la tecnología. El gran dilema del comerciante novato, ¿Cuánto me va a costar esto?. Los profesionales del ecommerce tenemos el sanbenito de habernos convertido en los nuevos mecánicos. Nadie se fia de nosotros. Todo el mundo piensa que sólo buscas estafarle y que, en realidad, todo lo que le ofreces no sirve de nada, o que es mentira que lleve tanto trabajo y esfuerzo. Así que, improvisan, se tiran a lo más barato para “mejorarlo con el tiempo”. Lo cual, puede ser correcto si se trata, por ejemplo, del diseño de la tienda, pero totalmente erróneo si se trata del hosting (es el motor de la tienda. Si esto falla, todo lo demás no importa). La tecnología que emplees no es la clave del éxito, pero desde luego, es la clave del fracaso. Sino es la adecuada, ten por seguro que tu negocio no podrá operar a su rendimiento completo. Ten presente que si tu tienda tarda más de 3-4 segundos en cargar, más del 80% de tu tráfico se irá.

No invertir lo suficiente en la adquisición de clientes. Éste es un punto que no todo el mundo tiene en cuenta. Es necesario disponer y utilizar herramientas  que den visibilidad al comercio. Muchos comerciantes piensan que internet es una especie de mundo virtual donde todos los usuarios están navegando en busca de la oportunidad de consumo única. Vamos, que va a ser abrir la tienda, y en cuestión de minutos, vendrá gente a comprar lo que vendes. Sin embargo, esto nunca es así. Para evitar lo que comentaba antes de pasarte un año entero sin vender nada, debes hacer, inicialmente, inversion fuerte en captación de clientes, y una vez finalizada esta etapa, fidelizar dichos clientes y mantener el ritmo de ventas. Pero esto es muy fácil de decir, y muy difícil de conseguir.
Generar grandes experiencias que hagan que los clientes se sientan satisfechos provocará que éstos propaguen y recomienden tu negocio atrayendo de esta forma a otros usuarios. Es el famoso boca a boca, que tan poderoso es y que, supera con creces, la efectividad de cualquier campaña de marketing. Pero, desde luego, no es algo que aparezca sin más. La idea de que si, el cliente recibe lo que ha comprado sin problema, ya es sinónimo de un “servicio de calidad” está muy equivocada. Eso es algo que se supone. Que se da por hecho. Es lo mínimo que te van a pedir. Así pues, para destacar por la calidad del servicio, hace falta mucho más que simplemente cumplir con el cliente. Hay que desarrollar una comunidad con ellos. Hay que agasajarlos, y premiar a los que repiten. La clave solo podrás verla tú, pues ellos te la irán indicando. Escucha a tus clientes y encontrarás el camino adecuado.

No analizar lo suficiente. En el ecommerce se puede analizar prácticamente todo.  Por lo que la analítica debe estar en el centro de una estrategia global. Resulta imprescindible conocer qué fuentes son las que atraen más tráfico, cuáles convierten mejor, etc. No puedes mejorar sino sabes lo que has hecho bien y lo que has hecho mal. No subestimes la analítica. No dejes de medir todo lo que haces. De comprobar su alcance. Eso te dará las claves de que cuál es el camino correcto a seguir. Estudia a tus clientes. Escúchalos. Aprende de lo que hacen.

Basicamente, estos cuatro puntos son fundamentales a la hora de plantearte un negocio online y determinar qué posibilidades reales tienes de éxito. No hay que lanzarse a la piscina con los ojos cerrados, sino que uno debe aclimatarse, prepararse y haber practicado mucho para que el salto sea todo un éxito. Es falso que el ecommerce será la solución a todos los problemas de tu negocio, pero también es mentira que no sirva para nada, pues son miles los que podrán corroborar que tener una tienda online les ha permitido convertirse en una gran empresa.

Nuestro consejo es que, si para montar un negocio tradicional, uno mira, analiza y piensa mucho las cosas que va a hacer, antes de hacerlas (por la inversiónq ue suponen), aquí debe hacer lo mismo. Estudiar, preguntar y dejarse aconsejar por los que saben.

Y, sobre todo, no hacer caso a nadie que te diga que tiene la clave del éxito de tu negocio.

Para todo lo demás, aquí nos tienes. A tu disposición.

 

 

 

El ecommerce: ¡Qué estafa!
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Sobre Héctor

Joven pero con gran formación en Ecommerce, Marketing online y Diseño Web. Community manager para la comunicación de Innovadeluxe y varias empresas clientes de agencia. Gran conocedor del sector del e-commerce, el marketing tanto online como offline y sobre todo de las redes sociales con varios años de experiencia en comunicación en estos sectores.

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